Nosotros

Pedro Agüera Llinás

Cuando era niño y los compañeros jugaban al fútbol, yo dibujaba los escudos de sus imaginarios equipos. Más tarde, en mis cuadernos, mi horrible caligrafía contrastaba con los elaborados títulos de los ejercicios y las portadas. Y en mis viajes, los primeros recuerdos siempre eran los logos de las companías aéreas o de las zonas comerciales. Supongo que por aquel entonces ya era un enfermo del diseño gráfico. Aunque no lo sabía.

Con el tiempo he podido convertir esta pasión en mi profesión. Y todo esa memoria de imágenes, estilos, colores y tipografías que recuerdo haber acumulado, se une a la formación recibida y a la experiencia de más de 15 años de profesión.

Buscar la esencia entre lo supérfluo. Comunicar sin saturar. Es tremendamente fácil y complicado a la vez. De eso se trata. Nada más que diseño. Y nada menos.